Webhipotecas: Hipotecas baratas
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ene

La situación de embargo hipotecario se da cuando la entidad bancaria titular de la hipoteca ejecuta la garantía sobre la que se constituyó la misma, quedándose, por tanto, con la vivienda y manteniendo la deuda de su cliente por el valor de diferencia entre el precio de venta de la vivienda en pública subasta y el capital pendiente de pago de la hipoteca.

El embargo hipotecario es, por tanto, el momento en el que las familias pierden sus viviendas, y al no existir la figura de la dación en pago en la ley hipotecaria de obligado cumplimiento, quedan, además con una deuda financiera con la entidad que les ha embargado.

Para intentar evitar el embargo hipotecario la primera opción es siempre intentar negociar con la entidad financiera, ya que a ella tampoco le interesa llegar al momento del embargo, y más en la situación actual con sus balances tan recargados de propiedades, y se puede llegar a un acuerdo.

Sin embargo, no hay que aguardar al mismo momento del embargo hipotecario para iniciar la negociación, se debe de iniciar en el momento en el que la familia prevea que en breve será incapaz de abonar sus cuotas mensuales, para mantener cierto poder de negociación y no incrementar aún más la deuda con los intereses de demora generados.

A la hora de la negociación, previa al embargo hipotecario, se pueden manejar varias figuras que relajen algo la cuota mensual. Por ejemplo, se puede tratar un período de carencia, durante el cual sólo se abonan intereses, sin amortizar capital, con lo que la cuota baja considerablemente.

También se puede intentar la fórmula del capital diferido, es decir, trasladar una parte del capital a la última cuota, con un máximo del 40%, y pagar la cuota mensual sobre el resto del capital, es decir, el 60%. Con ello, la cuota también baja, y a la hora de pagar la última cuota se pueden negociar posteriormente diversas opciones.

Y, por último, otra opción para evitar el embargo hipotecario es la reunificación de deudas, poco recomendable ya que incrementa el volumen total de intereses que se pagan, aunque puede servir como tabla de salvación para momentos de urgencia financiera.

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