Webhipotecas: Hipotecas baratas
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ene

Las hipotecas para extranjeros fue un mercado en alza hace unos años, justo antes de que estallara la burbuja inmobiliaria, momento en el cuál, éstas, como todas las demás, se vinieron abajo y dejaron paso a un largo período de sequía en el que todavía nos encontramos.

Las hipotecas para extranjeros tienen la peculiaridad de que exigen menos requisitos formales que las hipotecas para nacionales, por el mero hecho de que son más difíciles de encontrar. Por ejemplo, en el momento de mayor auge hipotecario la cuestión de la nómina era algo secundario, ya que lo principal era un justificante de ingresos regulares basado en que la mayoría de los contratos de trabajo de los ciudadanos extranjeros eran irregulares, con muchas horas extras no contabilizadas nominalmente.

Por otro lado, las hipotecas para extranjeros no podían contar con avales que las sustentaran. Partiendo de la base de que en la inmensa mayoría de las situaciones los avales son concedidos por familiares, el hecho de que los ciudadanos extranjeros no pudieran contar con familiares en el país hacía imposible que pudieran contar con avales. Ello reducía, en ocasiones, el capital máximo de la hipoteca, ya que las entidades no se podían arriesgar a más.

Sin embargo, con el estallido de la crisis todo cambió. Los ciudadanos extranjeros fueron los primeros en quedar fuera del mercado laboral, ya que la mayoría contaban con contratos precarios, y las hipotecas para extranjeros que les habían sido concedidas las primeras en ser embargadas. Ello provocó una situación caótica de la que todavía nos estamos recuperando todos.

Muchos de estos ciudadanos no tuvieron otra alternativa más que regresar a su país, o compartir vivienda alquilada con otros compatriotas hasta que pudieran venir tiempos mejores, con más oportunidades de trabajo y mayores posibilidades de ganarse la vida.

En definitiva, las hipotecas para extranjeros fueron una adaptación del mercado financiero a la situación particular de estos ciudadanos que dio muchos beneficios y que permitió que muchos ciudadanos no nacionales pudieran acceder a la compra de una vivienda. Sin embargo, con la crisis y el estallido de la burbuja, con la destrucción de empleo que ello causó, la situación se volvió insostenible.

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