Webhipotecas: Hipotecas baratas
16
nov

El levantamiento de hipoteca no es otra cosa más que la cancelación registral de la misma, que es diferente de la cancelación financiera, ya que la segunda es el pago del total del préstamo hipotecario concedido por el banco o caja, mientras que la primera es la liberación registral de cargas de la vivienda.

Un préstamo hipotecario puede ser cancelado en su totalidad desde el punto de vista financiero, bien porque se ha llegado al fin de las cuotas, o bien porque se ha amortizado con anterioridad, pero la hipoteca puede seguir figurando en el Registro. Para eliminar este apunte es necesario realizar el levantamiento de hipoteca.

Sin embargo, no se trata de un trámite gratuito, sino que incurre en unos gastos, no excesivos, pero que sí deben de ser tenidos en cuenta. Estos gastos de levantamiento de hipoteca son:

1. Notario
2. Registro
3. Gestoría

Estos gastos ascenderán a unos aproximados 1.000 euros para una hipoteca media de 200.000 euros, divididos en tres partes prácticamente iguales de algo más de 300 euros cada una, aunque los gastos pueden verse reducidos para valores hipotecarios menores o incrementados para valores hipotecarios superiores.

Sin embargo, el levantamiento de hipoteca no es una condición necesaria para las viviendas a no ser que vayan a ser vendidas, en cuyo caso será exigible para entregar la vivienda liberada de todo tipo de cargas, por lo que mucha gente decide no incurrir en estos gastos.

Por otro lado, son las entidades financieras que concedieron las hipotecas en un primer instante las que suelen realizar casi todo el proceso, facilitando la burocracia a sus clientes, porque la burocracia es el mayor obstáculo con el que se encuentran los clientes a la hora de proceder al levantamiento de la hipoteca.

En definitiva, no se trata más que de un trámite, voluntario si se sigue residiendo en la misma vivienda hipotecada, pero exigible si se quiere realizar la venta de la vivienda. Cabe recordar, por último, que el apunte registral de la hipoteca prescribe a los 20 años de finalización del plazo de la misma, en cuyo caso basta con una nota privada escrita para cancelarla, evitando incurrir en todos los gastos de notaria y gestoría.

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