Webhipotecas: Hipotecas baratas
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dic

Negociar la Hipoteca es la mejor salida para poder solucionar una situación de sobreendeudamiento familiar en la que los intereses nos están ahogando, muy por encima de la solución más sencilla de solicitar un préstamo rápido o caer en la peligrosa reunificación de préstamos.

Los bancos o cajas se encuentran ahora en buena predisposición para negociar la hipoteca de sus clientes porque no pueden permitirse el acumular más inmuebles en sus balances. Lo que necesitan es liquidez, así que preferirán perder en la negociación a tener que embargar y cargar aún más sus balances.

¿Qué se puede negociar en la hipoteca?

1. Plazo de amortización: La mayoría de las entidades financieras preferirán incrementar el plazo cuando un cliente acuda a ellos para negociar la hipoteca. Al incrementar este plazo el cliente consigue reducir su cuota mensual, pero la entidad financiera gana claramente ya que al final de la vida del préstamo el volumen de intereses pagados será mucho mayor.

2. Tipo de interés: Como la mayoría de las hipotecas se encuentra referenciadas al Euribor, la única posibilidad en este caso es conseguir modificar el diferencial que se aplica sobre el indicador. Para negociar la hipoteca en este sentido es importante tener un buen historial de crédito que poder presentar a la entidad como aval. Reduciendo el diferencial conseguiremos que nuestra cuota se reduzca de nuevo, aunque el banco, en este caso, no gana más que seguir recibiendo las cuotas, por lo que no se mostrará tan receptivo.

Estos son las dos cuestiones que se pueden intentar modificar a la hora de negociar la hipoteca porque son los que inciden directamente sobre la cuota mensual que acaba pagando el cliente.

Sin embargo, hay que tener cuidado durante el intento de negociar la hipoteca, porque hay que saber valorar los gastos asociados a la operación. Seguramente, el banco o caja nos obligará a cancelar registralmente la hipoteca antigua y a formalizar una nueva con las nuevas condiciones. En ambos casos se generan unos gastos que hay que determinar muy claramente quien los tiene que pagar, en la mayoría de los casos el propio cliente que está intentando negociar la hipoteca.

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