Webhipotecas: Hipotecas baratas
14
abr

Hemos llegado a un momento en el que uno ya no sabe a lo que atenerse, y ese es uno de los graves problemas del sector financiero en nuestro país. Si hace apenas un mes Cajamar tenía que retirar la cláusula suelo de sus contratos, ante la sentencia de un juzgado de Sevilla, ahora el mismo juzgado anula la sentencia provisional y dice que las cláusulas suelo no son abusivas.

Por lo que todo aquello que hace un mes era alegría para los consumidores, ahora es pena, porque una batalla que creían ganada se ha venido abajo y ha quedado en una nueva derrota ante las entidades financieras, que seguirán pudiendo aplicar la cláusula suelo en sus contratos hipotecarios.

Un cláusula suelo que nada tiene que ver con la demanda de los consumidores, al menos no en su esencia, sino que está íntimamente relacionada con la diferencia abusiva con respecto a la cláusula techo, de manera que la primera era, y es, fácilmente alcanzable, mientras que la segunda es demasiado elevada como para que pueda llegar a alcanzarse jamás.

Así, nos encontrábamos con cláusulas suelo entorno al 2-3% junto a cláusulas techo que superaban el 10%, valores inalcanzables en una zona económicamente estable como es la Eurozona, lo cuál supone un abuso desde el punto de vista del sentido común, especialmente teniendo en cuenta que las entidades financieras negocian sus contratos desde una posición de poder con respecto a los consumidores.

Sin embargo, parece que los tribunales no entienden de sentido común, o al menos aplican una lógica diferente a la del resto de ciudadanos, lo que le lleva a entender como justa una diferencia de porcentaje tan brutal, en virtud de que se trata de un contrato privado entre las partes.

Pero no sería descabellado pensar que en breve nos encontremos con una sentencia en otra dirección, yendo en contra de las cláusula suelo. En cualquier caso, el mero hecho de que los tribunales estén dando bandazos en este tema, pone bien a las claras que la situación no está clara y que hay algo extraño y algo abusivo en las prácticas de las entidades financieras.

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