Webhipotecas: Hipotecas baratas
07
dic

Con el recrudecimiento de la crisis financiera e inmobiliaria las subastas de viviendas embargadas son cada vez más habituales en nuestro ordenamiento jurídico, y a la vez, cada vez generan un mayor de pisos sin comprador que pasan a formar parte de la cartera de las entidades financieras.

El principal problema de las subastas de viviendas embargadas es que parten de un precio de distorsionado para la actual situación del mercado inmobiliario, en función de la ley de enjuiciamiento civil que las regula, lo que provoca que cerca de un 90% de las viviendas subastadas queden sin propietario, según datos de los juzgados.

Entonces, cuando una vivienda ha sido subastada y no ha aparecido ningún comprador, la entidad financiera se puede quedar con ella por el 50% de su valor, con lo que los bancos y cajas se hacen de oro con las subastas de viviendas embargadas y siguen acumulando inmuebles en sus balances.

Además, el hecho de que el precio de venta en subasta haya sido de sólo el 50% del valor de la vivienda hace que la deuda que mantendrá el hipotecado original con la entidad se mayor, ya que se fija en función de la diferencia entre el precio de venta en subasta y la cantidad pendiente en la hipoteca.

Sin duda es un negocio redondo para las entidades financieras, que luego pueden revender esos pisos a precios muy atractivos para los potenciales compradores, recuperando claramente su inversión, a la vez que siguen recibiendo las cuotas mensuales del hipotecado original.

Sin embargo, este negocio de las subastas de las viviendas embargadas estuvo a punto de estallar en los balances de las entidades de crédito durante la peor fase de la crisis, ya que no eran capaces de deshacerse de estas viviendas embargadas, por muy atractivo que fuera su precio.

Ahora, con la recuperación en ciernes, todo pinta mucho mejor, ya que las viviendas se están vendiendo, y las subastas siguen quedando desiertas, con lo que los bancos y cajas están generando un negocio aún mayor para sus propios intereses financieros y económicos.

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